
Construimos el sistema que atiende, vende y ordena tu operación. Una pieza a la vez, sin frenar lo que hoy te da resultado.

Los pedidos llegan por WhatsApp y terminan anotados en un cuaderno. El stock vive en una planilla que entendés solo vos. Alguien pregunta un precio a las once de la noche y la respuesta sale al otro día, si te acordás.
Nada está roto. Solo que todo depende de que estés.
En Bondersh armamos las piezas que sostienen tu negocio cuando vos no estás.

Tu sitio deja de ser un folleto. Carga rápido, dice en diez segundos qué hacés y convierte la visita en una consulta que te llega ordenada, con nombre y contexto.

Tus productos con precio y stock al día. El cliente arma el carrito, paga con tarjeta, Mercado Pago o transferencia, y el pedido entra ya cobrado. Vos lo ves listo para preparar.
Si lo tuyo son turnos, es la misma idea: el cliente ve tu agenda real, elige el horario que queda libre y lo reserva. Podés pedirle una seña y cobrarla ahí mismo.
El stock se descuenta solo, la agenda se bloquea sola. Nadie compra lo que no hay ni saca un turno que ya está tomado.

En el sitio y en WhatsApp. Responde precios, horarios, stock y estado del pedido con la información real de tu sistema, no con respuestas armadas.
Cuando la consulta necesita una persona, te la pasa con todo el contexto. No arrancás de cero.
Hola, ¿tenés turno para el martes?
Sí: 12:00 o 18:00. ¿Cuál te sirve?
18, dale 🙌

Quién es, qué compró, cuándo fue la última vez y qué quedó pendiente. Se terminó buscar en el historial de WhatsApp para saber qué le prometiste.
Y te avisa: este cliente hace cuatro meses que no compra, este presupuesto vence el viernes.

Stock, compras, caja y facturación en un solo lugar, alimentados por lo que ya pasa: cada venta, cada pago, cada ingreso de mercadería.
El mes cierra solo. Abrís el sistema y sabés qué se vendió, qué falta reponer y cuánto te quedó.

Miramos cómo trabajás hoy y decidimos juntos qué conviene automatizar primero, qué puede esperar y qué directamente no vale la pena.
A veces la mejor pieza es la que no hay que hacer.

Las piezas hablan entre sí: el sitio trae la consulta, el catálogo cobra, la agenda se llena, el bot responde, el CRM se acuerda y la gestión cierra el mes. Vos volvés a ocuparte de lo que sabés hacer.
Escribinos y arrancamos por una charla. Miramos cómo trabajás hoy y te decimos qué conviene hacer primero, sin vueltas.